
Mecanismo estatal de protección para garantizar el acceso a suministros básicos de energía a hogares en situación de pobreza energética.
Consiste en un descuento directo en la factura de la luz (Bono Eléctrico) y una ayuda económica anual para gastos de calefacción o agua caliente (Bono Térmico). Está diseñado para consumidores vulnerables, familias numerosas o beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital. Además del descuento económico, prohíbe el corte de suministro en hogares con menores de edad, dependientes severos o personas con discapacidad. Funciona como una barrera estructural contra el impacto de la inflación energética en las clases más desfavorecidas.
Asegurar que la energía sea tratada como un derecho básico y no como un bien de lujo que excluya a la población sin recursos.