
Transformación urbanística para recuperar espacio público para los peatones, reducir la contaminación y fomentar la vida comunitaria.
El modelo de Supermanzanas reorganiza la movilidad urbana agrupando varias manzanas de edificios para restringir el tráfico motorizado de paso en su interior. Esto libera intersecciones y calles, que se transforman en plazas públicas, zonas de juego, áreas verdes y carriles bici. El proyecto busca pacificar las calles, disminuir drásticamente los niveles de ruido y emisiones de NO2, y promover el comercio local. Además, fomenta la interacción vecinal, rompiendo el aislamiento y creando entornos seguros y accesibles para personas mayores y niños.
Revertir el modelo de ciudad centrada en el coche para devolver el espacio público a la ciudadanía y luchar contra la emergencia climática.